Una carta para ti en mucho tiempo


Hola,

Me da ganas de escribirte una carta, hace mucho que no lo hago.

¿Has pensado en lo mágico que es que te encanten las cosas que te encantan? Esa palabra «encanto», que parece relacionarse con hechizo, con brujería, y también con amor. Piensa en esa canción, en esa voz, en esa persona. Y ahora sé, piensa en esa pintura o en ese poema que hacen a tu corazón sonreír, …o llorar.

Date el tiempo de cerrar los ojos, e imagína, a ti, quizá en la bicicleta y sin tráfico, o mordiendo una empanada de verde después de mucho tiempo, o la última vez (que no debe ser muy lejana siendo tú) que reíste hasta morir.

O nota la diferencia de escuchar el inglés o francés, y de repente un bit de tu materno español, alguna palabra o frase de cariño que sea cercana a tu corazón, quizá una canción.

Y ahí, detente, a mirar, la maravilla de que puedas todas esas cosas sentir. Y hacer con ellas, la vida. Es como saborear un arcoiris, como tragarse el oceáno de un bocado y encontrarse encantado, ¿no?

Hasta las cosas que nos hacen llorar, y patalear de rabia y desesperanza, son material, como celofán, con el que podemos hacer nuestros aviones de sueños, y despegar.

Además,

Estar encantado es como encontrar un oasis en un desierto, o como que alguien te de una mano cuando pensabas que ya no quedaba más. Quizá como la primera flor después del invierno.

Y lo bonito es que sucede todo el tiempo, la tragedia es que no siempre le ponemos atención. ¿Cuánto nos encanta rendirnos al sueño antes de dormir? ¿o el agua caliente al bañarnos?, a veces simplemente, una larga inhalación al respirar.

Espero, que estés muy encantada contigo y con el mundo que te rodea, y que en lo posible te cuides, de no morir, de estar saludable en mente, en cuerpo y corazón, porque ciertamente te quiero ver nuevamente y ese día aliviarme el corazón enterandome de que estás muy bien. Me alegras, y pensar en ti, me da pensamientos y emociones lindas, así que gracias.