Narrativas

Mi vida quiza parece
las narrativas que cuento con mi boca,
las matemáticas, las hazañas, los caminos
y ciertas fotos de esos paisajes.

Sin embargo, lo secreto en mi,
grita a voces grandes,
dice: que no hay nada en esos cuentos,
ni en esos viajes
que no provenga del mundo que me llena
cuando cierro mis ojos.

De ese tunel negro,
donde saludan seres eternos, deformes,
algunos serenos y otros como tormentos,
pero en todos ellos:
un calidoscopio de espejos
que reflejan mi rostro en sencillos gestos.

Ese mundo vasto y profundo,
eternamente desconocido
y a la vez más hogar
que esta vigilia fantasmal,
y a la vez más real
que este lapso de vida temporal.