Nada


Por qué me gusta estar solo?

Porque me conecto con más.
A veces conmigo al principio, y mientras gotea el tiempo,
danzo en círculos más internos,
cada vez más.

¿Por qué asumir que el mundo externo
es lo único que hay?,
¿por qué asumir que lo que hay dentro del cuerpo
es más pequeño que el universo,
cuando claramente: solo en los ojos
cabe más?

Quizá las convenciones del mundo
tengan su utilidad,
puedes crecer en dinero, en fama o en respetabilidad,
pero por ser convenciones, y al hacerlas rutina,
ellas no hablan la verdad.

La verdad que no se esconde,
aunque parezca hacerlo,
pues cuando estoy solo,
solo florece,
simplemente amanece,
y se expresa explosivamente
en toda su naturalidad.

Verdad sin lenguaje,
sin adorno, ni ropaje,
distinta en cada momento,
y testigo de eternidad.

Verdad que no se memoriza,
que es escurridiza,
como el viento del mar.
Mi cuerpo no la puede abarcar.

Pero me cito a un encuentro
Conmigo en soledad
Para no pintar la verdad con falsedad.
Para no prestar a las cosas
palabras. nociones, que ponemos, pero ellas no piden.