Una biografía investigada de Buddha
1. Fuentes de conocimiento sobre la vida de Buda
Nuestro conocimiento sobre la vida de Buda proviene principalmente de los cánones budistas preservados en diversos idiomas asiáticos. Tras la muerte de Buda, sus enseñanzas fueron preservadas inicialmente de forma oral. El Primer Concilio Budista se llevó a cabo poco después de su fallecimiento (tradicionalmente situado en el 483 a.C.), seguido por un Segundo Concilio aproximadamente un siglo después.
Estas enseñanzas no fueron escritas inmediatamente, sino memorizadas y estructuradas en formas poéticas o formulaciones que facilitaban su recuerdo. Los primeros textos escritos surgieron siglos después, probablemente durante el reinado del emperador Ashoka (siglo III a.C.), aunque los manuscritos más antiguos que se conservan son mucho más recientes.
Con la expansión del budismo hacia China (siglo I d.C.) y Tíbet (siglo VII d.C.), surgieron nuevas tradiciones textuales que preservaron las enseñanzas originales pero las mezclaron con influencias culturales locales. El canon Pali de la tradición Theravada, considerado por muchos como el más cercano a las enseñanzas originales, puede complementarse con textos chinos o tibetanos para una comprensión más completa.
Existe una discrepancia significativa respecto a la cronología de Buda. Las fechas tradicionales sitúan su muerte en el 483 a.C., pero estudios académicos más recientes la ubican alrededor del 400-368 a.C. Buda vivió durante una época de profundas transformaciones en el pensamiento indio, tanto filosóficas como sociales, coincidiendo con la urbanización creciente y el surgimiento de nuevos centros de poder político y económico.
2. Orígenes y contexto social de Buda
Buda nació como Siddhartha Gautama (en sánscrito; Gotama en pali) dentro del clan Sakya, en la región de Kapilavatthu (actual frontera entre Nepal e India). Los Sakyas se organizaban en lo que algunos historiadores han denominado «repúblicas tribales» o sanghas, con un sistema de gobierno oligárquico donde los miembros de la élite se consideraban a sí mismos como kshatriyas (guerreros-nobles).
Los Sakyas mantenían una relación compleja con las jerarquías brahmánicas establecidas, posiblemente desafiando la supremacía de los brahmanes en el orden social. Durante la vida de Buda, el reino de Kosala conquistó a los Sakyas, mientras que Magadha emergía como otra potencia regional significativa bajo el rey Bimbisara y posteriormente su hijo Ajatashatru, ambos representados en los textos como patrocinadores de Buda.
3. Contexto religioso y aportación filosófica
En la época de Buda, el sistema brahmánico de varnas (Brahmanes, Kshatriyas, Vaishyas y Shudras) estaba ya establecido como marco de organización social. Sin embargo, el periodo coincidió con el surgimiento de nuevas profesiones y grupos sociales que no encajaban perfectamente en este esquema tradicional. Los brahmanes posteriormente adaptaron el sistema, incorporando estas nuevas ocupaciones dentro de las categorías existentes (por ejemplo, integrando a los mercaderes dentro de los vaishyas), una adaptación que ha perdurado hasta la actualidad en la estructura social india.
La contribución filosófica revolucionaria de Buda consistió en desafiar este determinismo social al proponer que la virtud y la sabiduría podían ser cultivadas por cualquier ser humano, independientemente de su nacimiento. Según sus enseñanzas, la esencia de un verdadero brahmán residía en sus cualidades morales y espirituales, no en su linaje. Esta perspectiva representaba una democratización radical del potencial espiritual que contrastaba con las estructuras jerárquicas dominantes.
4. Buda como renunciante
Buda pertenece a la tradición de los śramaṇas (renunciantes) que abandonaban la vida convencional en busca de respuestas existenciales más profundas. Este movimiento de renunciantes, que incluía también a los jainistas y otros grupos ascéticos, reflejaba un interés que trascendía la simple acumulación de buen karma para obtener un renacimiento favorable.
La búsqueda de Buda aspiraba a la liberación completa del ciclo de renacimientos (saṃsāra) mediante la comprensión profunda de la naturaleza de la existencia. Esta postura representaba una transformación significativa en el pensamiento religioso indio, desplazando el énfasis desde los rituales y sacrificios hacia la disciplina ética, la concentración mental y la sabiduría como vías hacia la liberación.
Su propuesta del «Camino Medio» entre el ascetismo extremo y la indulgencia sensorial, así como su análisis de las Cuatro Nobles Verdades, establecieron un marco filosófico coherente para abordar la condición humana y el sufrimiento existencial, sentando las bases de una tradición espiritual e intelectual que ha perdurado más de 2500 años.